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La Ciudad De Goya
Con
una población aproximada de cincuenta mil habitantes y ubicada a orillas
del río Paraná, Goya comparte con Esquina el ángulo sudoeste de la
provincia de Corrientes. A solo setecientos quince kilómetros de Buenos
Aires, se puede llegar por línea aérea, en automóvil o modernas
empresas de autobús.
Fue fundada en 1.807 y
declarada ciudad en 1.852, su nombre es un homenaje a la primera pobladora
de esta zona; Goya o doña Gregoria, quien poseía un comercio de venta
general y famosa por la elaboración de quesos.
El departamento cuenta
con una superficie de 4.678 kilómetros cuadrados. Su clima es subtropical
con precipitaciones de 1.400 mm. Anuales; las mismas se reparten casi
siempre regularmente en el año. La temperatura tiene un promedio de 20ºC,
con escasas amplitudes térmicas.
Se cultiva tabaco
(Criollo Correntino y Burley) que se comercializa en el exterior a través
de importantes empresas tabacaleras radicadas en la ciudad. La producción
arrocera es importante; también la hortícola bajo invernaderos se ha
incrementado en los últimos años (tomates, pimientos, berenjenas, etc.).
Se crían vacunos,
porcinos, ovinos y equinos.
La actividad económica
es casi exclusivamente agrícola – ganadera primaria, y por no haber
industrias, podemos gozar de sus bosques y aguas sin contaminación.
El territorio conforma un
escenario generosamente dotado para el desarrollo del turismo. Su variada
geografía de belleza estremecedora, sumado a manifestaciones culturales
(folklóricas, religiosas, artísticas) constituye un aspecto de interés
para quién lo visita con la “gracia” de quedar atrapados por él
“payé”.
Las
personas son cordiales y amables. Sus paisajes vírgenes vuelven a Goya
pacifica y majestuosa a la vez. Lugares de vegetación agreste llenos de
vida animal donde se puede observar en plenitud nuestra pródiga fauna y
flora, que configuran un verdadero parque natural donde se alterna la
vegetación herbácea con los árboles y la acuática. Multicolores
enredaderas pintan y aroman el panorama. Los plumeros del cañaveral
y las flores de cardo conforman motivo de ornamentación.
El uso de plantas
medicinales para paliar dolores, malestares y prevenir enfermedades está
muy difundido entre los pobladores.
En lo referente a la
fauna, una de las principales atracciones es la gran variedad; zorros de
monte, coatíes, tatúes, carpinchos (el roedor más grande del mundo),
lobitos de río, gatos monteses, pecaríes labiados, vizcachas,
quirquinchos, monos carayáes, yacarés y nutrias. Una gran cantidad de
insectos se encuentran en tierra, aire y agua.
Con respecto a la fauna
ictica en particular, es muy importante y diversa; comprende: Dorados,
surubíes, patíes, moncholos, bogas, sábalos, manduvíes, pacúes,
corvinas. Pocos depredadores, como palometas, pirañas y rayas.
En esta región hay súper
abundancia de agua; el río más importante es el Paraná (el más extenso
del país), con sus tributarios: Santa Lucía, Corriente y los menores
Batel, Batelito y Paraná Miní.
Cientos
de islas divididas por riachos, arroyos y lagunas, habiendo todo tipo de
posibilidades para que los peces puedan habitar y desarrollarse toda la
vida sin necesidad de emigrar demasiado (a Goya se la llama “Cuna del
Surubí” y posee varias zonas de reserva, que son lugares de desove y se
forman criaderos naturales).
La “Fiesta Nacional del
Surubí” se realiza anualmente entre los meses de abril y mayo, siendo
el evento de mayor importancia de pesca deportiva embarcada en río de
agua dulce (más de quinientas embarcaciones parten raudamente en busca de
los mejores lugares para atrapar al Toro del Paraná; asisten a este
vibrante y emotivo espectáculo miles de personas entre locales y foráneos).
Abarca un amplio programa de actividades sociales, culturales y
deportivas; elección de la Reina Nacional del Surubí y culmina
con la entrega de premios (automóviles, lanchas, etc.) y la proclamación
de los ganadores del Concurso Nacional de Pesca del Surubí. Participan
equipos de todo el país y del exterior.
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